La fisioterapia, anteriormente conocida como gimnasia terapéutica, está orientada a la prevención y al tratamiento de alteraciones del movimiento y de las funciones del cuerpo. Es prescrita por un médico y puede constituir una alternativa o un complemento a intervenciones quirúrgicas o tratamientos farmacológicos.
Entre sus métodos se incluyen la terapia de movimiento, la terapia respiratoria, la terapia linfática, la terapia de puntos gatillo y diversos enfoques terapéuticos especializados.
Terapia de movimiento
La terapia de movimiento abarca una amplia variedad de actividades como la danza terapéutica, el yoga, el entrenamiento de fuerza, entre otras, que pueden realizarse de forma activa o pasiva. Su efecto es integral, ya que actúa sobre la musculatura, las funciones orgánicas y el sistema nervioso.
Terapia respiratoria
La terapia respiratoria incluye distintas técnicas, como la respiración funcional terapéutica y el ejercicio pulmonar.
La terapia linfática comprende el drenaje linfático manual y técnicas osteopáticas.
Por su parte, la terapia de puntos gatillo se centra en el tratamiento de puntos miofasciales que pueden ser origen de dolor.
Otras terapias
Otros enfoques terapéuticos incluyen conceptos neurológicos para el tratamiento de enfermedades del sistema nervioso central; la terapia Dorn y Breuß para abordar problemas de columna vertebral y articulaciones; la escuela de espalda, orientada al fortalecimiento de la musculatura del tronco; y el entrenamiento del suelo pélvico para el soporte de los órganos abdominales y pélvicos.
Además, se ofrecen terapias para el manejo del dolor, la terapia de resolución según Schaarschuch-Haase, técnicas de relajación muscular y reflexología.
Este conjunto de métodos tiene como objetivo mejorar la salud y el bienestar integral de los pacientes.




